‘La presunta abuelita’- Falsos cognatos

por Prof Eduardo Tetera | em 29 outubro, 2009 | Como se diz? | 5 Comentários

Por Guillermos Alvez de Oliveyra

e María Eulalia Alzueta de Bartaburu

Había una vez una niña que fue a pasear al bosque. De repente se acordó de que no le había comprado ningún regalo a su abuelita.

Pasó por un parque y arrancó unos lindos pimpollos rojos. Cuando llegó al bosque vio una carpa entre los árboles y alrededor unos cachorros de león comiendo carne.

El corazón le empezó a latir muy fuerte.

En cuanto pasó, los leones se pararon y empezaron a caminar atrás de ella. Buscó algún sitio para refugiarse y no lo encontró. Eso le pareció espantoso.

A lo lejos vio un bulto que se movía y pensó que había alguien que la podría ayudar. Cuando se acercó vio un oso de espalda. Se quedó en silencio un rato hasta que el oso desapareció y luego, como la noche llegaba, se decidió a prender fuego para cocinar un pastel de berro que sacó del bolso. Empezó a preparar el estofado y lavó también unas ciruelas.

De repente apareció un hombre pelado con el saco lleno de polvo que le dijo si podía compartir la cena con él. La niña, aunque muy asustada, le preguntó su apellido. Él le respondió que su apellido era Gutiérrez, pero que era más conocido por el sobrenombre Pepe.

El señor le dijo que la salsa del estofado estaba exquisita aunque un poco salada. El hombre le dio un vaso de vino y cuando ella se enderezó se sintió un poco mareada.

El señor Gutiérrez, al verla borracha, se ofreció a llevarla hasta la casa de su abuela. Ella se peinó su largo pelo y, agarrados del brazo, se fueron rumbo a la casita del bosque.

Mientras caminaban vieron unas huellas que parecían de zorro que iban en dirección al sótano de la casa. El olor de una rica salsa llegaba hasta la puerta. Al entrar tuvieron una mala impresión: la abuelita, de espalda, estaba borrando algo en una hoja, sentada frente al escritorio. Con espanto vieron que bajo su saco asomaba una cola peluda. El hombre agarró una escoba y le pegó a la presunta abuela partiéndole una muela. La niña, al verse engañada por el lobo, quiso desquitarse aplicándole distintos golpes.

Entre tanto, la abuela que estaba amordazada, empezó a golpear la tapa del sótano para que la sacaran de allí. Al descubrir de dónde venían los golpes, consiguieron unas tenazas para poder abrir el cerrojo que estaba todo herrumbrado. Cuando la abuela salió, con la ropa toda sucia de polvo, llamaron a los guardas del bosque para contar todo lo que había sucedido.

© Hispania Editora Ltda

Lista dos falsos cognatos no texto “La Presunta abuelita” »

Compartilhe no Orkut!
Leia também:
Imprimir Imprimir
Enviar | Recomendar Enviar | Recomendar
Salvar em PDF

Comentários

  1. 1
    Claiton // 2 novembro, 2009 às 11:59

    De repente apareció un hombre pelado con el saco lleno de polvo

    Esa parte fue divertido, pero no lo sabia la expresion antes. jeje

  2. 2
    Nana // 2 novembro, 2009 às 12:45

    Vale, Claiton. ‘chas gracias.

  3. 3
    Estela // 21 agosto, 2010 às 14:01

    Deveriam colocar o nome dos autores do texto da Presunta Abuelita. Conheço bem uma das pessoas que o escreveu e o seu nome não aparece no texto.
    Acho uma falta total de ética.

  4. 4
    Mariana // 21 agosto, 2010 às 15:14

    La RAE ha determinado que el texto Presunta Avuelita se situa en dominio publico. Asi que no se necesita publicar datos de autores.

  5. 5
    Prof Eduardo Tetera // 22 agosto, 2010 às 20:27

    O texto foi devidamente creditado. Obrigado, Estela.

Deixe seu comentário